domingo, 4 de diciembre de 2016

ESPIRITISTAS CUBANOS GUARDARON LUTO AL TIRANO Y SE OLVIDARON DE SHANGO

El 'duelo nacional' deja a Changó sin toque de tambores

Elementos del culto a Changó / Santa Bárbara, en la tienda de Papito el Yerbero, en Cuatro Caminos, La Habana. (V. MORÍN AGUADO)
"Estamos de luto por el comandante, el pueblo manda, no hay celebraciones a Changó esta vez", dicen en la recepción de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba (ACYC) para justificar la ausencia de toques de tambores habituales por el día de Santa Bárbara.
El presidente de la ACYC, José Manuel Pérez Andino, consultado vía telefónica, se remitió a orientaciones de la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista.
"No se harán toques de tambor, bailes, fiestas. Los creyentes podrán plantar sus altares, nada más", dijo Pérez Andino consultado sobre las particularidades este año de las tradicionales celebraciones del día 4 de diciembre y su víspera.
"Siempre hemos esperado el día 4 con el altar, ahorramos todo el año para garantizar las ofrendas (frutas, dulces, bebidas), no faltan los tamboreros porque el menos yo hice una promesa por la salud de mi hijo que tiene a Changó de ángel de la guardia", lamenta María, santera como su hermana Clara.
Tratándose de creyentes, la fidelidad al compromiso complica las cosas, pero la adaptabilidad de los cubanos, determinada por el prolongado sometimiento a los caprichos autoritarios, genera opciones conciliatorias.
"Ahora mismo no hay movimiento posible, los que hicieron promesas las dejarán para otra fecha; el santo comprende, lo importante es cumplirle", opina el babalawo José Tomás Montesinos. "Ciertamente, Changó es dueño de los tambores, pero por el momento solo plantar el altar, si se toca más adelante, los orishas no se pondrán bravos".
En la calle, sin embargo, la gente no acaba de aceptar la ruptura de una costumbre centenaria. Las hermanas santeras tienen su variante y dijeron que han puesto "música grabada, toques de tambor a bajo volumen. No podemos renunciar al cumpleaños así por así".
Otros mostraban el sábado agotamiento después del extenuante duelo durante el cual se ha prohibido la música, la venta de bebidas alcohólicas y la programación de la televisión estatal ha estado completamente dedicada a Fidel Castro.
"Es demasiado", dicen. "Lo normal son tres, cuando mucho siete días de duelo. ¿Por qué nueve, llegando al 4 de diciembre?
La machacona programación televisiva ha provocado que muchos se sientan informativamente aislados del mundo exterior. La prensa escrita y la radio también se han ocupado prácticamente en exclusiva de los detalles del largo funeral de Castro.
El "duelo nacional" termina a las 12:00 del mediodía de este domingo. Aún así es aventurado pensar que el régimen permitirá festividades.